Fueron grandes profesionales en sus deportes, obtuvieron enormes triunfos y una vez terminada su carrera matan el gusanillo haciendo lo que les gusta, correr desde Behobia hasta San Sebastián. FERNANDO BECERRIL. 6-XI-2009
atletismoatope.com - 6 de Noviembre de 2009
Abraham Olano, Bixio Gorriz, Joseba Beloki, tres de los mejores deportistas que ha dado Gipuzkoa. Dos ciclistas, un futbolista. Campeón del mundo, podio en el Giro, podio en el Tour, campeón de Liga, internacional, mundialista… Años después los tres comparten una afición, la de correr. Les gusta y ninguna carrera les gusta más que la que les lleva desde Behobia hasta San Sebastián. Cada uno a su ritmo, con sus fuerzas de ahora, pero con las mismas ganas. Hemos hablado con los tres para que nos cuenten cómo viven la carrera, qué es lo que les hace disfrutar de esa experiencia compartida sobre el asfalto con miles y miles de personas.
ABRAHAM OLANO,ciclista: «Es como correr el Tour de Francia con los que disputan la victoria»
Abraham Olano es uno de esos deportistas que no rompen el vínculo con su actividad cuando abandonan la alta competición. Sigue montando en bicicleta y le gusta correr a pie. Sobre todo le gusta la Behobia-San Sebastián: «No sé cuántas veces la he corrido. Cinco sí. Igual más».

A correr. Bixio Gorriz, durante uno de sus ultimos entrenamientos antes de abordar la más grande de las carreras populares. / LUSA
Para llegar a la carrera más popular se prepara con mimo y encuentra premio, porque al final sus tiempos no están lejos de los de los mejores: «No estoy tan cerca. Los de arriba van como tiros. Suelo estar entre 1h13 y 1h11. Yo para llegar aquí bien, suelo correr otras pruebas. He hecho las Tres Playas, la carrera de Tolosa y el mes pasado hice la Roncesvalles-Zubiri, una media maratón de montaña sobre el primer tramo del Camino de Santiago».
Pese a esos buenos registros dice que no le gusta fijarse en el crono: «Yo no miro los tiempos, miro el pulsómetro. Yo vengo de la bici y me muevo por sensaciones. Voy a 140 pulsaciones, a 150, sin pasarme. Porque si me paso, llega la crisis».
Llama la atención que cada corredor vive una Behobia diferente. A Abraham no le sorprende. «Aquí hay sitio para todos. Para los que quieren ir rápido, para los que quieren disfrutar, para los que salen para acompañar a otros y para los que quieren seguir a las liebres, que eso ya está al alcance de muy pocos. Y otros salen caminando porque lo que todos quieren es vivir la fiesta».
Ya salió la palabra. Fiesta. «Es que eso es lo que compartimos todos. La gente al final se apunta por el ambiente. Se dicen: ‘yo sé que no estoy en condiciones, pero aunque sea por el ambiente, voy a salir’. Se apuntan y salen».
Ahí parece que radica lo que hace singular a esta carrera: «La diferencia empieza por la participación, pero sobre todo por lo que rodea la carrera. Se crea un ambiente familiar. Es muy estimulante para el atleta popular. Es como si en el Tour de Francia pudieras correr con los que disputan la victoria, compartiendo con ellos la carrera, aunque no los veas».
Muestra un punto de envidia: «Eso es lo que echo de menos en la bicicleta. En la Quebrantahuesos hemos empezado a ir a correr algunos ex profesionales para que el aficionado pueda compartir unas pedaladas contigo».
La Quebrantahuesos tiene fama de ser durísima. ¿Más o menos que la Behobia?: «Yo siempre digo que un esfuerzo de un día en atletismo es más duro, pero en la bicicleta al día siguiente te quedan otros doscientos kilómetros. Pero si la comparamos con la Quebranta… No sé, para mí la Behobia es más dura si sales a disputarla. Correr es más duro porque acabas con los músculos destrozados».
Abraham Olano está en línea. Es como si no se hubiera bajado de la bici: «Qué va. He cogido unos diez kilos». Pues la imagen engaña: «Puede ser. Cuando competía parecías hasta gordo porque los demás estaban secos. Pero la prueba la tienes cuando te subes a la bicicleta. En llano vas parecido, pero en cuanto aparece una cuesta… Te acercas a un repecho que antes subías con plato grande y de repente te das cuenta de que eso se ha acabado».
Tiene un deseo para pasado mañana: «Que la afición disfrute de los que corren y que los que corren disfruten de la gente que se acerca a la carrera para animarte».
BIXIO GORRIZ, futbolista: «Es que yo me lo paso muy bien»
Parece que lo consigue: «Pues sí. Es que yo me lo paso muy bien corriendo. Es una prueba muy popular. Es preciosa. Con la preparación que llevo y con mi edad lo que trato es de disfrutar a tope y evitar los contratiempos».
Para evitarlos conviene prepararse: «Sí, pero no soy de los que me preparo durante todo el año. Dos meses antes de la carrera empiezo a hacer algo de footing dos o tres días a la semana. Poquito a poco voy subiendo de ritmo. Salgo con la cuadrilla a correr y vamos haciendo un poquito más cada día. Para nosotros es suficiente».
Pues por el aspecto físico, nadie diría que no hace nada el resto del año: «Los que hemos hecho deporte, tenemos que tener cuidado. Si coges peso y luego quieres hacer algo, sueles tener problemas en las rodillas. Yo por eso procuro no coger peso y estar medianamente bien en el aspecto físico para no pasarte la semana siguiente hecho polvo. Ahora he bajado ya unos tres kilos, pero no hay cuidado. Mi padre decía que no hay un Gorriz ni gordo ni chato. Es verdad, todos flacos y con buena nariz».
Pero siempre hay un cuidado especial: «Estas últimas semanas quitas el vino de las comidas, te privas de la cervecita… Para luego no sufrir de más».
A medida que se acerca la fecha va sintiendo las ganas de salir: «Estoy ilusionado. Casi como cuando jugaba en la Real». Claro que para ellos la fiesta no termina en el Boulevard: «Nosotros nos juntamos después a comer en la sociedad Jostallu en Irun. El menú no es el más indicado, pero qué le vas a hacer».
No hace falta preguntarle por ese menú. Respira y lo cuenta como el que confiesa un pecado: «Alubias y patatas a la riojana. Nos juntamos unos 18, aunque correr, correr, sólo corremos ocho. Bueno, este año algunos la van a hacer andando». ¿Cómo andando? «Andando. Salen a las ocho y media de la mañana y hacen el recorrido de la carrera andando. Parece que mi mujer se va a animar».
Este año tiene un problema añadido: «Yo salgo en el pelotón de los torpes porque tardo cerca de dos horas, pero este año quieren que esté en la salida con la bandera del Centenario de la Real. Así que me tendré que apartar para que no me pasen cinco mil tíos por encima Trataré de esperar a los de mi cuadrilla. A ver si les veo. Porque nosotros solemos ir todos juntos. Si vamos todos bien, al final apretamos un poco. Pero lo nuestro no tiene nada que ver con lo de Abraham Olano».
JOSEBA BELOKI, ciclista: «Al final se pica todo el mundo»
Pero este año llega bien: «Me hice un corte tonto y he estado fastidiadillo. Ahora estoy bien. Ya he hecho una carrerita de diez kilómetros y ahora no me voy a volver loco porque no te puedes olvidar de que la Behobia es una fiesta y tienes que aprovecharla».
Le gusta mucho la carrera: «Es una manifestación preciosa. Para los que nos gusta el deporte es un evento único. Es saludable y además es una forma de disfrutar del deporte».
Así que casi me creo que piensa correr a su ritmo y que en carrera no es de los que se pica: «No, qué va. Yo creo que picarse, al final se pica todo el mundo. Aunque voy con amigos, alguno por cierto viene del maratón de Nueva York, seguro que en cuanto pase Gaintxurizketa me voy a picar. Es el espíritu del que ha sido profesional y de muchos que no lo han sido».
No se fija un tiempo concreto: «He corrido la media maratón en 1h14 y en 1h19. Y en Vitoria hice 35:00 en un 10.000. No estaré cerca de los mejores. Hay gente como Abraham que anda muchísimo. Es un fenómeno. Es una gozada verle. Ha sido siempre supersacrificado y seguirá siéndolo porque para hacer los tiempos que hace…
Lo que está claro es que Joseba Beloki sigue practicando deporte después de terminar su carrera: «Yo estoy contento porque tengo una fórmula muy buena. Sigo ligado al deporte de la bicicleta, al que he dedicado toda mi vida y ahora puedo correr porque ya no resulta una actividad contraproducente. Además, aquí tengo un grupo fenomenal. Corro con Iñigo González de Heredia y con Aitor Quintana, que son gente de 2h40 en maratón. Además, tengo la suerte de ser vecino y amigo de Martín Fiz. Así que cómo no me va a gustar correr».
Su filosofía está clara: «El caso es ir a tope a todos los sitios. Lo mismo cumpliendo con los compromisos que tengo con la bicicleta de abril a septiembre como cuando puedo dedicarme a correr. Hay gente que cuando se retira del deporte profesional se pone fondona, pero no es nuestro caso. A nosotros nos gusta hacer deporte. Yo voy a seguir preparándome porque tengo ilusión. Un día correré el maratón en San Sebastián. De momento me voy a conformar con hacer la Behobia, pero un año me animaré con el doble de esta distancia».